VALENTÍN ÁUREO ICHASO RAMÍREZ

Antaño los padres y madres de los novios se juntaban en la pedida de mano para hablar entre ellos de la relación. Los tres domingos anteriores a la boda se hacían las amonestaciones y el cura les daba su bendición. Las bodas se hacían en Viana. Su viaje de novios fue a Bilbao y de allí cogieron un avión a Madrid y conectaron con un tren que iba a Málaga.