M.ª JESÚS FERNÁNDEZ DE BARRENA QUINTANA – FELISA FERNÁNDEZ DE BARRENA QUINTANA

Todos los vecinos y vecinas tenían derecho a optar a una parcela del comunal en regadío o en secano, había que pagar una tarifa mínima. Había un dulero que sacaba a pastar los potrillos del pueblo hasta la noche. Otra figura era la del cabrero. Había dos comadrones, don Lorenzo y Collado, que también eran practicantes y barberos. Cuenta una anécdota de una ocasión en la que estuvo enferma.